Mi robot y yo

H1097-L50254825-2 H1097-L50254853 H1097-L50255072 H1097-L50255153 H1097-L50255271 H1097-L50255316 H1097-L50255347 H1097-L50255417 H1097-L50255452 H1097-L50255522 H1097-L50255954 H1097-L50256368 H1097-L50257353 H1097-L50257958 H1097-L50257967 H1097-L50257989 H1097-L50258083 H1097-L50258314 H1097-L50258387 H1097-L50258428Con el auge de las novelas de ciencia ficción y el encanto de los viajes espaciales, no es de extrañar que la gente de los años 50 se viera fascinada por el robot antropomórfico.

Tras la Segunda Guerra Mundial, el robot de juguete ayudó a allanar el camino hacia la recuperación económica en Japón y los EE.UU. gracias a que los fabricantes de juguetes aprovecharon la oportunidad de la demanda de estos divertidos hombres lata.

Los fabricantes japoneses introdujeron el primer robot que funcionaba con pilas en 1955. Quien iba a decir que aquellos robots comprados por menos de 5 dólares hace apenas cincuenta años ahora iban a costar de 25.000$  a 50.000$  en subastas conservando su embalaje original.

Aquí os traemos una pequeña muestra de aquellos robots. Apreciamos que algunas ilustraciones de las cajas están realizadas por artistas anónimos, que seguramente tuvieron que hacer el dibujo del juguete, sin haberlo visto antes. Y es que el robot tiene poca semejanza con el juguete real de dentro, sin embargo, no deja de tener su encanto y personalidad.

Estos diseños de embalajes de la era espacial son un verdadero arte popular, y resultan tan teatrales como los robots mecánicos que retrataban. Estos artistas anónimos se aventuraron donde pocos artistas tipográficos habían ido antes, trayendo un nuevo significado al espacio exterior.

Vía Letterology.