Destino de Dalí

La famosa secuencia onírica del  “Recuerda…” de Alfred Hitchcock no fue la única colaboración de Salvador Dalí con la industria de cine norteamericana. Un año más tarde, en 1946, Walt Disney encargaría al pintor catalán la realización de un cortometraje animado de seis minutos de duración, que debía estar basado en la canción “Destino” del compositor mexicano Armando Rodríguez seguir las pautas de un musical al estilo de “Fantasía” Según cuentan, Disney, incauto de él, le describiría el argumento como “una simple historia de amor donde chico encuentra a chica”. Dalí, obviamente a su bola, que por algo era un artista de espíritu libre, la reinterpretó como “una exposición mágica sobre el problema de la vida en el laberinto del tiempo”…

Aquel proyecto, del que tan sólo llegaron a rodarse 20 segundos de prueba, finalmente se anuló. Al parecer, ni Walt Disney quedó del todo satisfecho con el resultado, muy alejado de aquello que su productora venía haciendo, ni había presupuesto suficiente para financiarlo. Y el asunto quedó relegado al olvido durante casi 60 años, hasta que en 2003 Roy Disney, nieto de su abuelo, y el productor Baker Bloodworth decidieron sacarlo adelante partiendo de los bocetos y las instrucciones que había dejado Dalí. Esta nueva versión íntegra de “Destino”, dirigida por Dominique Monfery y coescrita por John Hench, fue nominada al Oscar en 2004 y recibió otros tantos premios y nominaciones en diversos festivales.

Es curioso comprobar cómo en ella se mezclan los elementos propios del imaginario surrealista de Dalí con ciertos iconos de la cultura popular americana, a la vez que determinados aspectos de la animación, y particularmente la imagen de la joven protagonista, nos recuerdan a algunos de los recientes trabajos de la Disney.

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